Hace poco tiempo, observe varios cartelitos (fotocopias en blanco/negro) que anunciaban “Tu Web por 300€!” (ó desde 150€, da igual).

Esto me hace pensar qué:

  1. ¿Como se puede anunciar diseño de web profesional sin especificar en el cartel la propia web de la empresa/autónomo responsable? y únicamente dando información de contacto como móvil y e-mail (de hotmail).
  2. ¿Como puede alguien ofrecer según el anunció un servicio de diseño web profesional por este dinero?.

Todos cometemos grandes errores, pero de sabios es rectificar.
Creo que hay que ser sinceros y diferenciar el concepto “profesional” de algo que no lo es, o al menos omitir esta y otras cosas.

No me parece que este mal cobrar por un trabajo, por muy poco que se cobre (lo que sea), todos empecemos por lo mas bajo y seguramente regalando cientos y cientos (y miles) de horas (y yo el primero). Incluso digo más, puede ser hasta necesario tener que pasar por ello, puesto que a la gente que de verdad nos gusta esta profesión buscamos en principio aprender, no ganar dinero. Pero incluso sucediendo esto he comprobado que es realmente peor, puesto que tu trabajo gratis será infravalorado por el “cliente”.

De todas formas y aunque uno se encuentre en esta situación, creo que hay que saber discernir el nivel en el que se está y no engañar al mercado al que se pretende llegar.

¿Qué es un trabajo profesional?

Personalmente entiendo que un trabajo profesional es:

  1. El llevado por algún autónomo/empresa a los que les gusta realmente su trabajo, y que además pretender vivir dignamente de el.
  2. Que cumplen con sus obligaciones fiscales y que tienen sus gastos para mantener ese nivel de profesionalidad.
  3. Que les avala una base de conocimiento y experiencia.
  4. Que invierten una gran cantidad de tiempo en situarse en la cresta del diseño web.
  5. Que siguen un proceso de diseño web real en el que se invierte el tiempo necesario.
  6. Que re-invierten recursos económicos propios para seguir avanzando.

El mercado se confunde

Al final con este tipo de anuncios, no creen que es normal que un cliente se pregunte:

  1. Como es posible que un sitio web valga 1000€, 4000€, 8000€ y muchísimo más.
  2. Me lo hace un informático por 600€.
  3. Vi un anuncio que me hacen la web por 300€ y otro por 150€.
  4. Conozco un familiar que me lo hace gratis!!!.

Y así oímos cosas como:

Yo conozco a un chaval (puede sustituirse por amigo o familiar) que me la hace por menos”. Esta afirmación casi siempre coincide con que el chaval en cuestión “es informático”, o se dedica a arreglar ordenadores. Como si un médico pudiera ser experto en todas las especialidades posibles. En la mente del cliente el término “informático” parece agrupar (de forma errónea) a todo lo relacionado con los ordenadores y, por ende, a todo lo directamente relacionado con el proceso del desarrollo web.

El diseño Web con minúsculas

El diseño Web no se trata de:

  1. Coger el Dreamweaver, (ó peor aún) el FrontPage, u otro programa de turno y escribir HTML sin ton ni son.
  2. Usar plantillas para construir webs, como si se tratase de los chorizos, de una enorme fabrica de embutidos.
  3. De simplemente poner un logo (pixelado) y 3 secciones (quienes somos, donde estamos y que hacemos).

Esto lo puede hacer “cualquiera”, incluso de forma automática te lo puede genera un programa con un par de minutos. Y con esto ¿se gana 300€ de aquí y allá?. Al final, con esto se haría que la comunidad web de Internet sea un corral con un millón de ovejas Dolly (todos los sitios web igual). ¿De verdad es lo que se está buscando?, ¿no es preferible la diferenciación y la calidad?.

No sé muy bien por qué, pero existen muchas personas que ante algo tan serio como diseñar un proyecto web profesional, se basan únicamente en “el más barato”. Y al final se encuentran como resultado qué:

  1. La plantilla prefabricada en HTML tenga 1400 líneas (sin saber porque) de código.
  2. La descarga y visualización del sitio Web sea una tarea de tiempo debido a su lentitud y peso.
  3. El sitio Web rompe en cualquier navegador que no sea Internet Explorer.
  4. Su diseño no guste a nadie, ni tiene un ápice de creatividad que cumple unos mínimos objetivos.
  5. No recibe visitas debido a la carencia de posicionamiento en buscadores.
  6. Las 5 visitas que recibe a la semana son de apenas 3 segundos de duración debido a la falta de usabilidad, padecida por los pocos usuarios que caen en ese web y huyen sin sentir lastima, eso si, mucha frustración.
  7. Y ya para que hablar sobre otras cuestiones como: interoperabilidad, accesibilidad, contenido semántico…

Internet no es más que una realidad paralela y como tal aquí también sucede que lo barato al final sale caro.

De todas formas, es ahí donde los que de verdad nos gusta lo que hacemos preferimos decir SI a proyectos que realmente merezcan la pena invertir tiempo, recursos y dinero. Y NO (que también es importante y valiente decirlo algunas veces como bien apunto el colega Alexis Bellido en un podcast), a los proyectos que no merezcan la pena porque sencillamente el cliente busca otra tipo de cosas, o realmente no cree en lo que decimos y al final no tengamos mas que una enorme perdida de tiempo.

El diseño Web con mayúsculas

El diseño WEB profesional, pienso que se trata de:

  1. Analizar las necesidades y ofrecer las mejores ideas y soluciones posibles.
  2. Elaborar con rigor un presupuesto en el que se analice: el costo, la estimación de trabajo, los gastos adicionales, las fases, etc
  3. Presentar propuestas visuales que sean realmente creativas y que sirvan a unos objetivos determinados por el público objetivo. Y de todos es sabido que la creatividad tiene un precio.
  4. Buscar las formas mas optimizadas para transforma esa maqueta visual en el sitio web final.
  5. Codificar con las técnicas CSS mas viables para cada cuestión.
  6. Compatibilizar todo ello con los distintos navegadores/plataformas (sistemas operativos).
  7. Escribir el XHTML estricto lo mejor posible y facilitando la semántica de la información.
  8. Mejorar la experiencia de usuario y la usabilidad del proyecto.
  9. Cumplir de forma elegante los estándares web.
  10. Hacer que el web cumpla el nivel especificado de accesibilidad.
  11. Desarrollar todas las fase necesarias para el diseño de una base de datos.
  12. Programar de forma adecuada el lenguaje dinámico.
  13. Y un largo, largo etc

Afortunadamente existen personas, clientes, empresas, que si tienen dos dedos de frente (o al menos tienen bien claro lo que quieren y sus prioridades) y entienden que la inversión viene justificada para obtener como resultado un sitio web realmente profesional.

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